lunes, 24 de noviembre de 2008

Salmo 101 (100) II


…/…

Continuamos con nuestro salmo donde lo dejábamos ayer.

«Caminaré con corazón íntegro en mi casa». El momento de la venida del Señor es algo imprevisible, vendrá como un ladrón por sorpresa. Ese acontecimiento es misterio, no porque sea algo que el hombre no conozca, pero que podría llegar a averiguar. Es misterio en doble sentido. Por un lado, el hombre no puede desvelarlo, su capacidad no llega a eso; pero, ante todo, es que Dios es en sí mismo misterio, pues su santidad es absoluta trascendencia, no es mundano, su realidad está saturada de Él mismo. Y, como su voluntad se identifica con Él mismo, participa de esa esencial misteriosidad. La revelación del momento de su venida y ésta serán lo mismo. El rey no puede saber cuándo vendrá Dios, pero sí puede ponerse en camino hacia Él.

Dt 17, 19, con la amarga experiencia del fracaso nacional y el consiguiente exilio babilónico, dice de la relación del rey y la Torah del Señor: «La llevará consigo, la leerá todos los días de su vida para aprender a temer a Yhwh su Dios, guardando todas las palabras de esta Ley y estos preceptos, para ponerlos en práctica». El primero de los salmos pone como ejemplo de varón al que rumia esa Torah día y noche. Y nuestro soberano parece que quiere haber asimilado de tal modo la voluntad divina que su corazón se haya hecho uno con ella. ¿Pues que es si no un corazón íntegro? Y este proceder recto, como el de David, conforme a la voluntad divina, lo quiere llevar a cabo en su casa, es decir, en los asuntos de su dinastía y palacio; entendiéndolo de forma amplia, la casa de un rey es su reino.

Tras haber expresado su voluntad de cantar al Señor en el v. 1 y de la relación de caminante que haya entre él y la voluntad divina en el v. 2, va a sacar ahora las consecuencias concretas de actuación.

…/…

1 comentario:

  1. gracias por tu texto , es de una densidad enorme y no se puede comentar con frivolidad . El ejemplo de varón , que reflexiona día y noche la Palabra de Dios , sin dejarse aconsejar sino por ella sea el tuyo siempre , como hasta hoy

    ResponderEliminar

Os animo a enviar vuestros comentarios. Por favor, tened en cuenta que:

- El autor del blog se reserva el derecho de borrar total o parcialmente los comentarios que considere inaceptables, ya sea por no ajustarse al tema de la entrada publicada, por contravenir la Política de contenido de Blogger o por otros motivos.

- Si quieres incluir un enlace que contribuya a enriquecer el tema, es imprescindible que lo acompañe una breve descripción o resumen de su contenido.

- Se podrán bloquear todos los comentarios de un visitante que suplante a otra persona o reiteradamente infrinja las normas.

- Si se desea hacer un comentario sólo para el autor del blog y que no se publique, basta con indicarlo en el texto del mismo.

- Los comentarios no se publican automáticamente. El tiempo de demora no se puede predeterminar ya que en este blog siempre serán moderados previamente.

Quizás sea bueno que todos, antes de participar, consideraramos esto:

"Se ha de presuponer, que todo buen christiano ha de ser más prompto a salvar la proposición del próximo, que a condenarla; y si no la puede salvar, inquira cómo la entiende, y si mal la entiende, corríjale con amor; y si no basta, busque todos los medios convenientes para que, bien entendiéndola, se salve" (San Ignacio de Loyola).