
Dichosos los que lloran, porque ellos serán consolados. Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados (Mt 5,5s).

Dichosos los que lloran, porque ellos serán consolados. Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados (Mt 5,5s).
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Quizás sea bueno que todos, antes de participar, consideraramos esto:
"Se ha de presuponer, que todo buen christiano ha de ser más prompto a salvar la proposición del próximo, que a condenarla; y si no la puede salvar, inquira cómo la entiende, y si mal la entiende, corríjale con amor; y si no basta, busque todos los medios convenientes para que, bien entendiéndola, se salve" (San Ignacio de Loyola).
"...pues gracias al Crucificado, el Padre en el juicio verá, en él, el rostro de su Hijo resucitado."
ResponderEliminarEl comentario de esta antífona me ha trasladado a las palabras de San Juan de la +
“Ya bien puedes mirarme/ después que me miraste,/ pues gracia y hermosura en mí dejaste”. Cántico Espiritual 33.
Que bonito
ResponderEliminarNunca se me habia ocurrido ver las cosas así..Hoy en mi blog voy a poner una historia que me saca muchas lágrimas, cuando esté terminada os doy un toque para que os la leais
¡Ay¡pero que bien me hace el post, gracias Don Alfonso, me quedo meditando.
ResponderEliminar¡Bienvenida sea
una madre agradecida!
Después de un retiro
muy merecido
Nos encantó verla,
con una sonrisa de oreja.
¡Ay! cómo se notan los retiros,
y por donde van los tiros.
Santa Teresa recibió,
la fecha encendida
en el centro del corazón
y con razón.
Perdonar.
ResponderEliminarLa sonrisa es de oreja a oreja
es decir que justicia divina = misericordia
ResponderEliminarY, en cuanto en Dios no hay divisiones ni partes ni nada por el estilo, en cuanto es simplicidad absoluta, también misericordia es igual a justicia. Pero eso es Dios en sí mismo, pero otra cosa es la comprensión de los atributos divinos desde la perspectiva de la criatura y cómo vitalmente nos situamos ante ellos. Lo importante es que en la Cruz podemos vivir la misericordia y la justicia de Dios, mientras que fuera de ella las disociamos y prescindimos de la misericordia -la soberbia no la necesita- y, entonces, nos encontramos con que, cuando relegamos la misericordia, la justicia es un no, porque separarlas es negar a Dios. Por otra parte, nuestro punto de partida es distinto del de Adán en el Paraíso; nosotros, iniciamos nuestra trayectoria personal desde la lejanía, desde una situación de justa condena y necesidad de misericordia. Y, por rechazar, la justicia, el no, es decir, la Cruz, nos privamos de la misericordia, del sí de Dios. Aunque parezca paradójico, muchos que apelan a la misericordia última de Dios lo hacen desde la justicia, como un derecho frente a Dios y, por tanto, un deber para con los hombres; e incluso como un derecho absoluto que no estaría limitado por nada: absolutismo tiránico y arbitrario de la criatura. Pero no hay resurrección sin cruz y no hay verdadera cruz sin resurrección.
ResponderEliminarLa fórmula :
ResponderEliminarjusticia divina = misericordia es falsa.
El hombre pecador ante la justicia de Dios merece la condenación.
Cristo al morir por nuestros pecados nos libró de esa condena. "Esa justicia que se nos manifiesta en la Cruz. Ahí Cristo recibió el no de Dios a nuestros pecados, pero manifestó también su misericordia en la Resurrección. El verdadero discípulo puede acercarse esperanzado al no de Dios a sus pecados porque, en el misterio pascual, se le ha desvelado que si morimos con Cristo con el resucitaremos; si con Él acudimos en esta vida a recibir lo que en verdad merecemos, encontraremos misericordia."
Bendita Nerea!!!: 'la flecha encendida en el centro del corazón y con razón'...
ResponderEliminarAsi da la vuenta a 'maldita nerea' que es el nombre de un grupo musical del momento: mirad cómo cantan que 'vivimos en un infierno' por no equivocarnos':
http://www.youtube.com/watch?v=lYrC7H4XXjQ
Bendita Nerea!!
Empiezo a mirar a la formula desde las perspectivas que teneis
ResponderEliminarmadre agradecida supongo que el hombre en justicia merece la condenación , eso es de perogrullo, pero me pregunto
ResponderEliminarSi Dios condena ... y Dios es Misericordia , entonces esa condena es también una obra de misericordia para con nosotros pues todo lo que Dios hace es Amar incluso en la condena ¿no?
eso pregunto ... tú qué piensas al respecto
«Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para juzgar al mundo sino para que el mundo se salve por Él. El que cree en Él no es juzgado; pero el que no cree, ya está juzgado, porque no ha creído en el Nombre del Hijo único de Dios» (Jn 3,17s).
ResponderEliminarnecesito más oraciones para una amiga que decididamente quiere abortar
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