domingo, 3 de abril de 2011

Antífona de comunión CD-IV.1 / Cf. Jn 9,11

El Señor me untó los ojos, fui, me lavé y empecé a ver y a creer en Dios (cf. Jn 9,11).
Del Señor es siempre la iniciativa, es Él quien da el primer paso, a nosotros corresponde secundarlo. En nuestra conversión, también fue Él el primero; nuestro bautismo es fruto de su elección. ¿Y por qué? ¿Qué había en nosotros que lo moviera a elegirnos? Hasta en esto Él se adelanta, no había nada que en mí lo moviera, nuestro único mérito es que nos amó.

A comulgar son llamados los elegidos sin mérito propio. Los elegidos son los recreados en el bautismo. En el Génesis, la imagen del barro moldeado es empleada para hablarnos del acto por el que Dios crea al hombre. En el pasaje en que se inspira esta antífona, Jesús hace barro con su saliva y, al ciego de nacimiento, le unta los ojos con dicho barro. Tras el pecado, el hombre queda ciego para ver, para percibir, el amor de Dios en todas las cosas. El bautismo, en el que se nos dona la virtud de la fe, somos recreados, en las aguas del bautismo somos hechos una criatura nueva; por la acción del Espíritu, participamos en la muerte y resurrección de Cristo.

La fe es capacitación para el conocimiento de las cosas divinas. El que no podía percibir ahora, recreado, ve, oye, toca, huele, saborea,... de forma nueva. No es que las cosas tengan colores u olores distintos, es que por la fe podemos percibir más allá de la mera realidad; ahora se abre ante nosotros el mundo como horizonte del misterio divino, quedamos en posición de poder abrirnos a la auto-comunicación divina.

Percibir para creer. El momento de la comunión es un momento muy sensorial, bajo las especies de pan y vino, bajo unas apariencias de texturas, olores, sabores, colores, etc., en un aquí y ahora se nos da Cristo. Y percibido en fe, el misterio nos invita a creer en él, que lo que parece pan es el Cuerpo de Cristo, que lo que parece vino es la Sangre de Cristo.

Y creer, decir amén, para comulgar.

[Aquí tenéis un comentario a la antífona de entrada de este domingo]

1 comentario:

  1. Me gustaria poder comentar algo a tus escritos pero es que normalmente dejan sin palabras...pero con mucha esperanza y agradecimiento de lo que Dios nos da

    ResponderEliminar

Os animo a enviar vuestros comentarios. Por favor, tened en cuenta que:

- El autor del blog se reserva el derecho de borrar total o parcialmente los comentarios que considere inaceptables, ya sea por no ajustarse al tema de la entrada publicada, por contravenir la Política de contenido de Blogger o por otros motivos.

- Si quieres incluir un enlace que contribuya a enriquecer el tema, es imprescindible que lo acompañe una breve descripción o resumen de su contenido.

- Se podrán bloquear todos los comentarios de un visitante que suplante a otra persona o reiteradamente infrinja las normas.

- Si se desea hacer un comentario sólo para el autor del blog y que no se publique, basta con indicarlo en el texto del mismo.

- Los comentarios no se publican automáticamente. El tiempo de demora no se puede predeterminar ya que en este blog siempre serán moderados previamente.

Quizás sea bueno que todos, antes de participar, consideraramos esto:

"Se ha de presuponer, que todo buen christiano ha de ser más prompto a salvar la proposición del próximo, que a condenarla; y si no la puede salvar, inquira cómo la entiende, y si mal la entiende, corríjale con amor; y si no basta, busque todos los medios convenientes para que, bien entendiéndola, se salve" (San Ignacio de Loyola).