El que acepta mis mandamientos y los guarda, ése me ama; al que me ama, lo amará mi Padre, y yo también lo amaré y me revelaré a él (Jn 14,21).
domingo, 29 de mayo de 2011
Permanecer. Juan 14,15-21
4 comentarios:
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Quizás sea bueno que todos, antes de participar, consideraramos esto:
"Se ha de presuponer, que todo buen christiano ha de ser más prompto a salvar la proposición del próximo, que a condenarla; y si no la puede salvar, inquira cómo la entiende, y si mal la entiende, corríjale con amor; y si no basta, busque todos los medios convenientes para que, bien entendiéndola, se salve" (San Ignacio de Loyola).
Ahí es nada! El que guarda mis mandamientos... Nada, que me voy pensando en todo lo que acabo de leer.
ResponderEliminarMuchas gracias!
Este es el post mas bonito que he leido
ResponderEliminarPermaneced en mí, no ya sólo unos instantes, unas horas pasajeras, sino permaneced de modo ininterrumpido, habitual. Permaneced en mí: orad en mí, adorad en mí, sufrid en mí, trabajad en mí, obrad en mí. Permaneced en mí, para presentaros a cualquier persona, a cualquier cosa; adentraos más y más cada día en esa profundidad. Tal es, en verdad, la soledad donde quiere el Señor atraer al alma para hablarla al corazón, como dijo el Profeta (Os, 2, 14).
ResponderEliminarSan Pablo escribía a los Filipenses: Voy siguiendo mi carrera (Phil, 3, 12). Así también debemos nosotros descender cada día por esa senda abismal que es Dios; dejémonos deslizar por esa pendiente de confianza henchida de amor. Un abismo llama a otro abismo. Es ahí, en lo más profundo de nuestro ser, donde el abismo de nuestra nada, de nuestra miseria, se encontrará frente por frente del abismo de la misericordia, de la inmensidad, del todo de Dios. Es ahí donde hallaremos la fortaleza para morir a nosotros mismos, para perder la vida de nuestras propias trazas, quedando trocados en amor. Bienaventurados los que mueren en el Señor (Apoc. 14, 13).
Más para escuchar esta palabra henchida de misterio no hay que quedarse, por así decirlo, en la superficie, sino que es preciso adentrarse cada vez más en el Señor divino por medio del recogimiento.
(notas durante un retiro)
Nuestro Señor Jesucristo dio su vida por nosotros y su Palabra es Fiel y verdadera. No hay nadie como El.
ResponderEliminarBendiciones Desde mi blog www.creeenjesusyserassalvo.blogspot.com