Ojeando un antiguo número de la edición española de la revista Communio, me he encontrado con este parrafito que siempre me gustó mucho y me trae buenos recuerdos. Muy bien se podría aplicar también a un blog.
Una revista no está viva más que si cada vez deja descontenta a una quinta parte de sus suscriptores. La justicia consiste solamente en que no sean siempre los mismos quienes se encuentren en esa quinta parte. De otro modo yo diría que, cuando nos dedicamos a no molestar a nadie, caemos en el sistema de esas enormes revistas que pierden millones, o los ganan, para no decir nada, o más bien, por no decir nada (Charles Péguy, El dinero).
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Quizás sea bueno que todos, antes de participar, consideraramos esto:
"Se ha de presuponer, que todo buen christiano ha de ser más prompto a salvar la proposición del próximo, que a condenarla; y si no la puede salvar, inquira cómo la entiende, y si mal la entiende, corríjale con amor; y si no basta, busque todos los medios convenientes para que, bien entendiéndola, se salve" (San Ignacio de Loyola).