sábado, 28 de febrero de 2009

Antífona de comunión SdC / Mateo 9,13


Durante el tiempo ordinario hay una menor variedad de textos litúrgicos en la Eucaristía. En la cuaresma, en cambio, hay un formulario para cada día y me ha parecido que podría glosar la antífona de comunión de este sábado, sin perjuicio de que otro día comente la del domingo, porque, en este comienzo del camino hacia la Pascua, nos sitúa muy bien ante la Eucaristía.
Misericordia quiero y no sacrificios –dice el Señor–; que no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores (Mt 9,13)
Tras la llamada a S. Mateo, Jesús come en casa de éste con otros pecadores y recibe la crítica de los fariseos. Nosotros en la misa somos esos pecadores. Si hay lugar para alguien en la Iglesia es para ellos. Solamente a los fariseos les sorprende y escandaliza que en ella haya pecadores. Por ello, descubrir algún pecado grave en la Iglesia no nos debería llevar a rasgarnos las vestiduras, aunque nos duela.

Cuando nos disponemos a comulgar, le oímos al Señor decirnos que quiere misericordia y no sacrificios, es decir, que nuestra actitud para comulgar su cuerpo y su sangre no tiene que ser una formalidad externa, sino una actitud como la de Dios, que es misericordioso (cf. Lc 6,36); un culto en espíritu y verdad.

El Señor –su Cuerpo presente verdadera, real y sustancialmente en el pan–, nos llama. En la medida que nos sintamos justos, no oiremos su voz. En cuanto me sé pecador, en cuanto me sé necesitado de su salvación, su cuerpo muerto y resucitado es una atracción para mí, porque es pan de vida. Pan que no puedo obtener con mis fuerzas, pan que se me regala. En la Eucarístia, el Señor me llama, desde su misterio pascual, a caminar hacia éste para vivir de Él.

1 comentario:

  1. Lo gracioso es todos los que se escandalizan desde fuera de la Iglesia acerca de los defectos de esta. Hay gente con una especie de resorte a acusar. Hace unos dias sonaba en la radio una noticia de que una mujer había sido llevada a prisión por conducción peligrosa, pues salto un semáforo y, al hacerlo atropelló a un nigno. Bueno, en todas las ocasiones leían la noticia haciendo hincapié en que la mujer en cuestión era "madre" también, como si así resultara más escandaloso..eso pasa cuando les da por resaltar que tal o cual pecador pertenece a la Iglesia..como si fuera raro.

    Tambien te comento el post de ayer

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