miércoles, 24 de junio de 2009

Los protestantes en Guatemala

Leo en un artículo que, en Guatemala, el 50% de la población se declara ya perteneciente a alguna confesión cristiana no católica y que a diario 8.000 católicos en América se hacen protestantes. Las causas y motivos evidentemente serán variados y complejos. Solamente voy a hacer una pequeña reflexión.

Querido contertulio del blog, ¿con qué facilidad cambiarías de religión o de confesión religiosa? La respuesta, sin duda ninguna, variará según cuál sea la profundidad de tu fe, si es más o menos inercial, si la vives más o menos por delegación, etc. Cuanto más superficial sea la vivencia de un credo, más fácilmente cambiará uno a otro. Habrá casos y casos, pero, manejando cifras estadísticas, lo obligado son las generalizaciones. Y aquí viene una. Poca profundidad debe de tener el catolicismo en millones de hispano-americanos cuando cada día 8.000 dejan de serlo. Y esto me lleva a la siguiente generalización que, como todas, será injusta con los casos concretos.

¿Por qué tanta superficialidad? ¿Serán malos los pastores? ¿Tendrá la culpa la llamada teología de la liberación? Creo que esto nos debería llevar a plantearnos muy en serio, no solamente en ese continente, sino en toda la Iglesia, el modo en que de hecho se da la evangelización (anuncio del evangelio/iniciación cristiana/pastoral). ¿Está a la altura de los tiempos o solamente nos limitamos a blanquear la fachada sin meternos a fondo en el tema? ¿Qué importancia tiene de hecho la fe y la maduración de la misma en la recepción de los sacramentos o en la catequesis? ¿Seguimos operando, en líneas generales, como si aún estuviéramos en tiempos de cristiandad?

El arraigo de la fe lo es siempre personal. Si me bautizaron de pequeño, tarde o temprano tendré que hacer mío o no lo que recibí de mis padres. Si no he hecho mía esa fe recibida o nunca la recibí de niño, entonces habrá que esperar a la conversión. Para lo cual es necesario que la Iglesia, por tanto, que los católicos anunciemos el evangelio allí donde estén en medio del mundo. Una vez que hay plantita, esta tiene que crecer; lo que requiere un adecuado itinerario de iniciación cristiana. Si no hay esa primera conversión, no hay propiamente catequesis; habrá otra cosa. Si no se quiere ser cristiano, lo que habrá que hacer será anunciar a esos sujetos, aunque estén en un grupo parroquial, el evangelio. Y el que haya terminado el camino de iniciación cristiana, debería de encontrarse con que luego tiene dónde vivirla y con quién vivirla. Esto es sumamente elemental, pero tomado en serio y en profundidad produciría cambios muy notables en la vida de la Iglesia. Probablemente sea un poco pesimista, pero me da la impresión de que nos falta mucho en este camino.

Ante las malas noticias, una primera reacción suele ser defensiva. Negar la realidad, echar la culpa a determinadas circunstancias, etc. Si además de malas noticias, estamos ante algo no puntual, no de un día, sino de algo que marca una época, entonces creo que hay un mayor motivo para que las circunstancias sean eso, circunstancias, y nos miremos a nosotros mismos para iniciar una reflexión y un cambio en toda regla.

Por cierto, durante siglos, el porcentaje de personas bautizadas en la Iglesia Católica ha sido muy elevado en la América hispana y, sin embargo, el número de vocaciones al sacerdocio ha sido bajo. ¿Por qué?

3 comentarios:

  1. Pero es que hay conversiones a otras religiones dicen que como consecuencia de la globalizacion y el encuentro de otras culturas. A mi esto me parece superficial, y se habla hoy en dia de religion a nivel politico o ideologico, no personal. No os habeis preguntado a veces si determinadas personas viviendo en un marco cultural diferente, que no han sido bautizadas, pueden de hecho ser mmejores cristianos que nosotros?
    O y por que uno no va a poder encontrarse con Cristo sólo por ser de otra religión? Ese encuentro bien puede ser a traves de llegar a conocer el Evangelio para descubrir que lo que ya hacen esta en consonancia con el cristianismo (Pues Jesus les pidio esta forma a los discipulos de darse a conocer) como primer paso...El catolicismo se refiere a la relacion con Dios a traves de los Sacramentos y eso no tiene igual. Otras opciones quieren seducir y si no para ello negar verdades , presentarnos verdades aparentes o parciales o negarse a esta Real por el motivo que sea. Hoy estoy prudente

    ResponderEliminar
  2. Haces muchas preguntas, y todas de no fácil respuesta. Es evidente que algo falla, en iberoamérica y en todas partes. De todas formas, no conviene sacar conclusiones apresuradas. Poner en la diana a la teología de la liberación a la mínima no me parece sensato.

    He recordado un artículo de John Allen sobre este asunto. Google me lo ha localizado. No hay en él un muestrario de causas inequívocas, pero sí algunas hipótesis interesantes.

    ResponderEliminar

Os animo a enviar vuestros comentarios. Por favor, tened en cuenta que:

- El autor del blog se reserva el derecho de borrar total o parcialmente los comentarios que considere inaceptables, ya sea por no ajustarse al tema de la entrada publicada, por contravenir la Política de contenido de Blogger o por otros motivos.

- Si quieres incluir un enlace que contribuya a enriquecer el tema, es imprescindible que lo acompañe una breve descripción o resumen de su contenido.

- Se podrán bloquear todos los comentarios de un visitante que suplante a otra persona o reiteradamente infrinja las normas.

- Si se desea hacer un comentario sólo para el autor del blog y que no se publique, basta con indicarlo en el texto del mismo.

- Los comentarios no se publican automáticamente. El tiempo de demora no se puede predeterminar ya que en este blog siempre serán moderados previamente.

Quizás sea bueno que todos, antes de participar, consideraramos esto:

"Se ha de presuponer, que todo buen christiano ha de ser más prompto a salvar la proposición del próximo, que a condenarla; y si no la puede salvar, inquira cómo la entiende, y si mal la entiende, corríjale con amor; y si no basta, busque todos los medios convenientes para que, bien entendiéndola, se salve" (San Ignacio de Loyola).