Señor, da la paz a los que esperan en ti y deja bien a tus profetas; escucha la súplica de tu siervo y la de tu pueblo Israel (cf. Eclo 36,15(18)).Los que trabajan por la paz son dichosos porque llegarán a la plenitud de la filiación divina (cf. Mt 5,9). Pero los tales saben, precisamente porque luchan por la verdadera paz, que ésta es para ellos inalcanzable, porque es tornar a la comunión con Dios.
Acudimos a la Eucaristía necesitados de paz, necesitados de reconciliación. Y laboramos por ella yendo a la celebración y pidiendo la paz a aquél en quien tenemos nuestra esperanza, pues es quien en nuestro bautismo nos la ha hecho vivir volviéndonos al paraíso de la comunión divina.
Jesús es el "príncipe de la paz" (Is 9,5), el es nuestra paz (cf. Mq 5,4) y también el donador de ella: "la paz os dejo, mi paz os doy" (Jn 14,27), pero no lo hace como el mundo, pues da su vida por esa paz. Su manera de pacificar es distinta, es cargar con el mal. Pero no solamente es que traiga la paz de manera distinta, sino que Él mismo es esa paz, pues la comunión con Dios, la reconciliación que nos trae, es la comunión con Él.
Y, sin embargo, también nos habla de división (cf. Lc 12,51) y de espada (cf. Mt 10,34), porque quien quiera esa paz tiene que pasar también por su misma persecución, por su Cruz.
Y esa paz que pedimos –no sólo individualmente, sino también como pueblo de Dios– y esperamos recibir en la comunión, y que lo hacemos sabiendo que esto supone la comunión en su Cruz, es realización de su Palabra en nosotros y manifestación a todos, en nuestras vidas pacificadas y crucificadas, de la verdad del Evangelio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Os animo a enviar vuestros comentarios. Por favor, tened en cuenta que:
- El autor del blog se reserva el derecho de borrar total o parcialmente los comentarios que considere inaceptables, ya sea por no ajustarse al tema de la entrada publicada, por contravenir la Política de contenido de Blogger o por otros motivos.
- Si quieres incluir un enlace que contribuya a enriquecer el tema, es imprescindible que lo acompañe una breve descripción o resumen de su contenido.
- Se podrán bloquear todos los comentarios de un visitante que suplante a otra persona o reiteradamente infrinja las normas.
- Si se desea hacer un comentario sólo para el autor del blog y que no se publique, basta con indicarlo en el texto del mismo.
- Los comentarios no se publican automáticamente. El tiempo de demora no se puede predeterminar ya que en este blog siempre serán moderados previamente.
Quizás sea bueno que todos, antes de participar, consideraramos esto:
"Se ha de presuponer, que todo buen christiano ha de ser más prompto a salvar la proposición del próximo, que a condenarla; y si no la puede salvar, inquira cómo la entiende, y si mal la entiende, corríjale con amor; y si no basta, busque todos los medios convenientes para que, bien entendiéndola, se salve" (San Ignacio de Loyola).