domingo, 18 de marzo de 2012

Obediencia atemperada (RB Pról. 35-44) - IV


La voluntad divina de que el pecador se convierta y viva es la tierra en donde enraizar la comprensión de su respuesta. Habiéndole preguntado sobre la habitación de su tabernáculo, nos ha respondido para que vivamos, para que de forasteros, en la medida que lo seamos, lleguemos a ser moradores, pues no es otra la manera de vivir.

Vivir es un modo de ser; las realidades inertes son de manera distinta, su modo de ser es diferente del de los vivientes. Pero el hombre tiene una vida cualificada, siendo viviente, su vivir no es meramente fisiológico.  Los vivientes no solamente obran en virtud de las propiedades que de suyo tienen, sino que lo hacen en orden a la totalidad de ellos mismos.

Al hombre el para-qué de su obrar se le presenta, en un sentido, abierto, pues tiene que elegirlo y quererlo. Pero por otro hay un fin, previo a cualquier decisión suya y en el que se encuentra en cualquier intelección de sí mismo, que se le da como oferta, como llamada que demanda de él una respuesta. Una vocación humilde, pues no se impone; pero definitoria, pues determina toda su existencia: sólo ese fin es plenitud para él, cualquier otro es radical fracaso existencial.

Ese fin que lo llama le es además imposible. Necesita realizarlo para saciar su sed existencial, pero las propiedades que lo constituyen y que de suyo posee son insuficientes para saciarlo.

Al que elige ese fin y pregunta a Dios cómo vivirlo, no solamente le dice qué ha de hacer. S. Benito con profundidad nos lo hace ver al hacernos sentir nuestra incapacidad. Sí, hemos escuchado lo que hay que hacer para habitar en el tabernáculo, pero eso sí «con tal que cumplamos el deber del morador». No es suficiente saber qué hacer, hay que hacerlo. ¿Mas soy capaz de ello?

Quien sabe realmente qué ha de hacer es quien sabe que no es capaz de hacerlo. La humildad es el umbral para vivir vida divina.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Dones de dones mayor,
descubrirlo es lo mejor,
pues de la hermana humildad
cosecha el labrador favor

Pero escondida esta,
quien la encuentra
es merecedor
de este humilde favor.

Nerea

'Mrswells' dijo...

Quien sabe realmente qué ha de hacer es quien sabe que no es capaz de hacerlo. La humildad es el umbral para vivir vida divina.
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De ahi viene lo de 'que sea lo que Dios quiera', muy conscientes de que nossotros no tenemos nada nuestro y no podemos nada..

Sin embargo algo hay que poner para que de ahi Dios haga lo que quiera.

Perdón el nivel, que no me explico. Creo que Dios estimula la creatividad en los momentos de crisis y hace que florezca cualquier trabajo que se le entregó de corazón,

Anónimo dijo...

Y en un día tan hermoso como es el de San José, envío un enlace de un santo varón.

Saludos y feliz día del padre a todos los padres espirituales también, en especial a Don Alfonso y nuestros directores espirituales que cuidan de la dirección de nuestra alma.

http://www.youtube.com/watch?v=0rqSA-LCJeU&feature=related

La escena que me está gustando mucho es de la confesión en alta mar

Nerea.

Mónica dijo...

de qué es la foto?

zaqueo dijo...

"La exigencia más ardua que se le plantea es precisamente la de estar a disposición de Dios para algo incomprensible, que sólo cobra sentido a través del amor. Hasta el momento el creyente ha reunido, atraído hacia sí, calculado y dispuesto todas las cosas; en lo sucesivo, ha de abrirse de tal manera, que sus manos, al recoger, no se encuentren ya la una a la otra. Es englobado por Dios hasta tal punto, que ya no puede abarcar otra cosa y ha de ofrecerse a sí mismo como un mero recipiente cuyo contenido le es totalmente desconocido. Sólo sabe que ha de dejar disolverse en lo infinito lo antaño bien guardado y, con frecuencia, minuciosamente calculado, de acuerdo con el ritmo que sólo Dios puede marcarle."
Adrienne von Speyr.

RockyMarciano dijo...

(Por si no ha salido el comentario anterior que he enviado)

Mónica:

Me atrevo a responderte sobre la imagen. Juzgando por la información EXIF, la foto se hizo (o se modificó por última vez) el 8 de febrero de este año, a las 11:19:39. Las condiciones eran de poca luz: sin flash, 1/15 seg. de exposición.

Si la ves en negativo, te darás cuenta de que es un texto enmarcado. Está apoyada sobre el estante de una librería y a la derecha se distingue el lomo completo de un libro, del que no consigo leer el título.

Como establece la cabera en mayúsculas, se trata de una bendición para una casa nueva, que puede leerse, por ejemplo en este Misal Romano de San Pío V en GoogleBooks.

El libro está libre de derechos y puede descargarse en PDF.

Mónica dijo...

gracias Rocky Holmes ... elemental pero menuda capacidad deductiva ...yo por más que lo amplio pensé que era un mármol al fondo de un pasillo ---que imaginación