domingo, 19 de junio de 2011

Antífona de comunión TO-XII.2 / Juan 10,11.15

Yo soy el Buen Pastor, yo doy mi vida por las ovejas –dice el Señor (Jn 10,11.15).
[Como las antífonas de la Solemnidad de la Santísima Trinidad ya fueron comentadas (entrada y comunión), aprovecho para hacerlo con una de las de comunión del decimosegundo formulario del tiempo ordinario]

La imagen del pastor era usual en la antigüedad para referirse al rey y a lo que sería el ideal del mismo; así nos la encontramos en el Antiguo Testamento. En los evangelios, la imagen se refiere a Jesús, en quien se unen el verdadero Rey, que es Dios, y el rey perteneciente a la dinastía de David. El mismo Dios rige a su pueblo y lo hace como un brote del tronco de Jesé.

Un pastor conduce, guía al rebaño. Dios, a través del desierto, guio a Israel hacia la tierra prometida. Jesús es el Buen Pastor que lleva a su rebaño desde la lejanía de Dios a la vida divina, es el que sale en busca de esa oveja perdida, que es hijo pródigo, y la lleva en sus hombros a la casa del Padre.

¿Pero cómo ejerce su soberanía? Su reino no es de este mundo, no lo es al modo de los poderosos de la historia de los hombres. Satanás lo tentó ofreciéndole la gloria de todos los reinos de la tierra a cambio de adorarlo. Pero sólo Dios es digno de adoración. A Jesús se le ha dado pleno poder en el cielo y la tierra (cf. Mt 28,18), no solamente sobre la tierra, tras su muerte y resurrección, tras cumplir la voluntad del Padre.

En las parábolas sobre el Reino de los Cielos, nos habla de cómo ejerce Dios su soberanía. La pequeñez, la debilidad, la cruz,... están en ellas presentes. La paradoja de la debilidad y el poder se nos muestra en los Cristos románicos, la Cruz gloriosa es el trono de su realeza, desde el misterio Pacual, Jesús, entronizado a la derecha del Padre, rige el Universo.

El Rey, el Buen Pastor, ha extendido sus brazos en la Cruz para cargar con las ovejas perdidas, débiles, enfermas,... muertas lejos de Dios y llevarlas consigo a donde Él está.

En la comunión del memorial del Misterio Pascual, el Buen Pastor nos lleva a buenos pastos en nuestro peregrinar. Se nos da.

5 comentarios:

Patricia dijo...

En el año 2000 viajé a Tierra Santa acompañando al Papa Juan Pablo II, entre las grandezas que Él me selló en lo más profundo, fue la cita del Buen Pastor. En el autobús comenzó a "rular" una Biblia chiquitita, la íbamos abriendo al azar y a cada uno nos salía algo que nos quería decir el Señor, pues a mí me salió esta cita que pones, desde entonces...sellada, sellada en lo más profundo.

Gracias por esta explicación, me ha ayudado mucho.

Alfonso Gª. Nuño dijo...

Me alegro.

una madre agradecida dijo...

Es tan preciosa esta antífona y su comentario que no puedo menos que recordar otro comentario suyo a esta misma antífona el día 20 de junio de 2010.
Se sirvió del alcaraván buscando la semejanza.
Gracias.

Mrswells dijo...

Desde el punto de vista de obeja, pido que rezeis por mas vocaciones y mas viajeros como San Pablo.que, la Eucaristia alcance todos los puntos de la tierra. Viniendo de una ciudad como Madrid en la que uno tiene a su disposicion un horario de misas entre las que elegir a un lugar donde no hay tantas esta necesidad se hace notar y tambien la realidad de el Pastor que sale en busca, por ejemplo, Dios hizo posible el internet; como Patricia agradezco estas palabras y el blog con sus comentarios a las antífonas semanales

Mrswells dijo...

oveja, quise decir