domingo, 17 de junio de 2012

I – Tipos de monjes (1)

[Tras el Prólogo, vamos a comenzar con el cuerpo de la Regla de San Benito. La traducción, pese a que soy un pésimo latinista, es mía. Como ando mal de tiempo, de momento hoy, sólo las dos primeras clases de monjes. Otro día terminaré de traducir el capítulo]

Capítulo I. De los tipos de monjes 
Es manifiesto que hay cuatro tipos de monje. El primero es el de los cenobitas, es decir, monasterial, que milita bajo una regla y un abad. A continuación, el segundo tipo es el de los anacoretas, esto es, el de los ermitaños, de esos que no por el fervor novato de un modo de vida, sino que por la larga prueba del monasterio, ya han aprendido, con el solaz de muchos, a luchar contra el diablo, y bien estructurados desde las huestes fraternas para el singular combate del desierto, ya seguros sin el consuelo de otros, se bastan para luchar, con el auxilio de Dios, con su sola mano o brazo contra los vicios de la carne o de los pensamientos.


[Terminamos la serie de rosas con una de la misma contertulia que nos dice que es una clase que está documentada en torno a 1700. Lo mismo que pasa con los monjes, hay muchos tipos de rosas. Éste es muy antiguo]

4 comentarios:

'Mrswells' dijo...

Entiendo que no se aceptan mas fotos de rosas...

'Mrswells' dijo...

o si?

bueno quizá se va a cambiar el tema floral...estas de la foto son muy bonitas!

RockyMarciano dijo...

La conmovedora humildad de don Alfonso, que se confiesa pésimo latinista, va pareja con su ardiente caridad, pues me incita a abandonar mi acendrada holagazanería e indiferencia para escribir este comentario.

Invito -una vez más- a los lectores a consultar la Regla de San Benito completa, en el latín original o en una traducción española.

De acuerdo con esta última, menos literal que la del blogger, el fragmento de hoy sería:

I . LAS CLASES DE MONJES

1 Como todos sabemos, existen cuatro géneros de monjes. 2 El primero es el de los cenobitas, es decir, los que viven en un monasterio y sirven bajo una regla y un abad. 3 El segundo género es el de los anacoretas, o, dicho de otro modo, el de los ermitaños. Son aquellos que no por un fervor de novato en la vida monástica, sino tras larga prueba en el monasterio, 4 aprendieron a luchar contra el diablo ayudados por la compañía de otros, 5 y, bien formados en las filas de sus hermanos para el combate individual del desierto, se encuentran ya capacitados y seguros sin el socorro ajeno, porque se bastan con el auxilio de Dios para combatir, sólo con su brazo contra los vicios de la carne y de los pensamientos.

Anónimo dijo...

Muchas gracias por compartir esta maravillosa colección de rosas. ¡Qué alegría dan!
Carla