En cierta ocasión, un maestro de novicios mando a uno a ayudar en la cocina. Aquel día el monje encargado de ésta estaba preparando una sopa de cebolla. Indicando el montón, le dijo al novicio que las picara. Éste, que no había cocinado en su vida, le preguntó cómo se hacía. El viejo monje le dijo: «Limítate a picar. El resultado déjalo en manos de Dios».
domingo, 13 de noviembre de 2022
martes, 1 de noviembre de 2022
Apotegmas de los padres del cemento (3)
Un abad, con buen criterio, trató de convencer a un monje para que fuera al psicólogo. Éste, durante algún tiempo, se resistió, pero finalmente fue. Cuando el psicólogo le dijo que sufría un trastorno narcisista de la personalidad, se entristeció, porque él quería amar a los demás. Tras un silencio, dijo: «Dios quiera que en el cielo haya también un rinconcito para los narcisistas».
domingo, 23 de octubre de 2022
Apotegmas de los padres del cemento (2)
Un maestro preguntó un día a los novicios cuál era la distancia más larga que tendrían que recorrer en el monasterio a lo largo de su vida. Cada uno probó con algún recorrido y ninguno acertó. El maestro les dijo: «La que hay en el templo entre el fariseo y el publicano».
viernes, 7 de octubre de 2022
Apotegmas de los padres del cemento (1)
Un monje a quien había ido a visitar su familia le pidió al abad quedarse con el bolígrafo que le habían regalado y éste le dijo que no. A lo que replicó: «Es que es un regalo». El abad le dijo: «Y si te hubieran regalado un elefante, ¿también lo meterías en la celda?».
[Cien elefantes danzan en tu corazón / y de mirarlos no puedes dejar, / aunque la celda vacía estuviere / lugar no habría para un borrón]
jueves, 3 de septiembre de 2020
jueves, 27 de agosto de 2020
jueves, 16 de julio de 2020
viernes, 26 de junio de 2020
miércoles, 24 de junio de 2020
miércoles, 17 de junio de 2009
¿Puedo comer del árbol?

Abba Bané preguntó un día al abba Abraham: “¿Un hombre que está como Adán en el paraíso tiene necesidad todavía de pedir consejo?”. Y éste le dijo: “Sí, Bané, porque si Adán hubiese pedido consejo a los ángeles: «¿Puedo comer del árbol?». Ellos le hubieran dicho: «No»”.
miércoles, 25 de febrero de 2009
Limosna, oración, ayuno

El abba Agatón exhortaba con frecuencia a su discípulo, diciéndole: "no se te ocurra adquirir para tí una cosa tal que cuando te la pida un hermano te resulte penoso el dársela y te encuentres así faltando a los mandamientos de Dios: 'Da a todo el que te pida y, al que tome lo tuyo, no se lo reclames' (Lc 6,30)".
El abad del monasterio que Epifanio, el obispo de Chipre, tenía en Palestina, envió a decirle esto: "Gracias a tus oraciones, nosotros no hemos descuidado la Regla: hemos recitado cuidadosamente Tercia, Sexta, Nona y Vísperas". A lo que el obispo les reprendió respondiéndoles: "Ya veo que hay unas horas que habéis dejado de orar. El verdadero monje debe orar sin interrupción o al menos debe hacerlo desde su corazón".
Dijo uno de los Padres: "Hay personas que comen mucho y se quedan con hambre, y se aguantan. Otros comen poco y se quedan saciados. El que come mucho y se queda con hambre y se domina, tiene mayor mérito que el que come poco y se sacia.
sábado, 17 de enero de 2009
Un consejo de S. Antonio
Preguntó uno al abba Antonio: "¿Qué debo hacer para agradar a Dios?" Y el anciano le respondió: "Haz lo que te mando: dondequiera que vayas, ten siempre a Dios ante tus ojos; para cualquier cosa que hagas o digas, básate en el testimonio de las Sagradas Escrituras; en cualquier lugar que mores, no te vayas enseguida. Observa estos tres preceptos, y serás salvo".
