sábado, 19 de febrero de 2011

Antífona de comunión TO-VII.2 / Juan 11,27

Señor, yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo (Jn 11,27).
A lo largo de la celebración eucarística, varios son los momentos en que se muestra a los fieles el cuerpo de Cristo para la confesión del misterio y su adoración: inmediatamente después de la consagración se invita a la aclamación; tras la fracción del pan, a confesar, con el amén, que es el Cordero de Dios; e individualmente a cada comulgante se le muestra e invita a confesar que es el Cuerpo de Cristo lo que ve y va a recibir.

Y se muestra precisamente para fijar los sentidos en Él, para mirarlo, no para bajar la cabeza. Lo primero es que, gracias a la fe, lo que sentientemente cobra en cada creyente actualidad, presencia, no es la simple apariencia de pan, sino que esas notas sentientemente percibidas con apariencia de pan son de otra realidad, del cuerpo de Cristo. Lo primero es que ante mí está un Tú.

¿Y quién es ese Tú? La antífona nos da, para nuestra confesión de fe, las palabras de Marta. Palabras para decir que es Tú, que es alguien, que es el Hijo de Dios, es el Señor, por tanto, Dios; que es el anunciado por los profetas y que había de venir al mundo, es el Mesías. En Él, se revela la intimidad divina y su plan de salvación, en la realización de ésta.

El misterio pascual, cuyo memorial celebramos, es misterio de revelación, salvación y recapitulación. Al decir amén al ministro de la comunión, confesamos que en Cristo Dios se nos da a conocer, nos libera de la atadura del pecado y nos devuelve a la comunión de vida divina para la que habíamos sido creados.

[El comentario a la otra antífona de comunión lo encontráis AQUÍ]

8 comentarios:

nerea dijo...

Nerea
El Himno de hoy es un tú permanente que declara el alma inquieta a su Señor.

Primicias son del sol de su Palabra
las luces fulgurantes de este día;
despierte el corazón, que es Dios quien llama,
y su presencia es la que ilumina.

Jesús es el que viene y el que pasa
en Pascua permanente entre los hombres,
resuena en cada hermano su palabra,
revive en cada vida sus amores.

Abrid el corazón, es él quien llama
con voces apremiantes de ternura;
venid: habla, Señor, que tu palabra
es vida y salvación de quien la escucha.

El día del Señor, eterna Pascua,
que nuestro corazón inquieto espera,
en ágape de amor ya nos alcanza,
solemne memorial en toda fiesta.

Honor y gloria al Padre que nos ama,
y al Hijo que preside esta asamblea,
cenáculo de amor le sea el alma,
su Espíritu por siempre sea en ella. Amén.

María del Carmen dijo...

Amor misericordioso,
¡te suplicamos que no nos faltes!
Amor misericordioso,
¡no te canses!
Sé siempre más grande que el mal
que pueda haber en el hombre y
en el mundo.
¡Sé más grande que el mal que ha
brotado en nuestro siglo y en
nuestra generación!
¡Sé más poderoso con tu fuerza de
Rey crucificado!
(Juan Pablo II)

Mónica dijo...

delante del yo hay un tú
(eso hace un "nosotros",)

entre nosotros no hay diferencias , como no las hay entre los gemelos idénticos antes de su concepción , esto es antes de la partición de la mórula en el desarrollo embrionario .
los niños gemelos suelen hablar en primera persona del plural a su madre , a sus hermanos ...etc...
"nosotros queremos tal " "nosotros comemos , dormimos etc.... y todo lo hacen juntos
Nosotros somos la Iglesia
somos la gente que habla en primera persona del plural
incluyendo a todos , sin dejar fuera a nadie

Alfonso Gª. Nuño dijo...

Lo de que no hay diferencias se puede decir sólo en algún respecto formal, porque diferencias habrá hasta en los grados de gloria. Y qué decir si en juego entran la Virgen y Jesús.
En cuanto que se puede decir que hay dos, hay diferencia/s, si no solamente habría uno. El nosotros es un modo de unidad en la diferencia.

Mónica dijo...

sí tienes razón ¡y cuándo no!
alteridad dicen los cursis ...
me refería al peincipio a Antes de que todo fuese creado ...estaba emulando a San juan al principio era la Luz......
pero vamos.... se

Alfonso Gª. Nuño dijo...

Gracias por tu aportación y otras muchas cosas. Antes de la creación no éramos ni iguales ni diferente. Solamente el eterno único Dios verdadero y tres personas divinas, una de ellas el Logos eterno.

Mónica dijo...

por favor enciérrame en una Biblioteca y no me dejes salir en diez años ....
es una frase de mi amiga cuando visitamos el castillo de Francisco I a las orillas del Loira , yo le explicaba el diseño de las escaleras espirales trenzadas de Leonardo y ella se sentía ignorante
luego su portátil - nunca dice móvil porque el teléfono no anda solo- se le fue al foso y el vigilante tubo que bajar ....50metros ? a buscarlo ....había agua .... lo rescató

¡cómo no me voy a tirar alas aguas torrenciales a por su móvil ser vivo por muy mal que esté el panorama?

me está desarmando , sin armadura , soy Juana , la Loca ....
pero ella recuperó su móvil y volviéndose me dijo .... comprad un Nokia , aún funciona

María del Carmen dijo...

¡Señor Jesús!Tú eres el único en
éste destierro entre los hombres,
me consuelas;el único en quien des-
cansa mi alma,el único que me enseña y guia.
¿Qué vine yo aquí a buscaar?
¿Acaso a los hombres?No.
Yo Señor,vine bucándote a Ti...
Más he de vivir entre criaturas,
¡Qué gran cruz es esa!...
Queriéndote a Ti y suspirando por Ti...,he de vivir aún entre hombres
he de ver a cada paso en la tierra
o una miseria o una flaqueza o un
dolor...¡Qué duro se hace Señor,
vivir en la tierra!
Hubo un tiempo en que busqué al
hombre...Busqué su consuelo...
Busqué a Dios en la criatura...
Vana ilusión...
Cuánto me ha hecho sufrir.
Ya no espero nada de los hombres...
¿Qué me pueden dar?
Sólo Tú Señor,eres mi única esperanza.
Dios tan bueno conmigo,que en el
silencio me habla al corazón,y me va enseñando poco a poco,quizá con lágrimas,siempre con cruz,a desprenderlo de las criaturas,a no buscar la perfección más que en Él,
a mostrarme a María,y decirme:
He aquí la única criatura perfecta,
en Ella encontrarás EL AMOR Y LA CARIDAD QUE NO ENCUENTRAS EN LOS HOMBRES.
(Hno.Rafael)