jueves, 28 de enero de 2010

Una lección del Doctor Angélico


El honor no es el premio de la virtud por el que se esfuerzan los virtuosos, sino que los hombres se lo tributan a modo de premio por no tener nada mejor que dar. Pero el premio auténtico de la virtud es la misma bienaventuranza, por la que se esfuerzan los virtuosos. Si se esforzaran por el honor, no habría virtud, sino ambición.

(Sto. Tomás de Aquino)

Imagen: Flickr / Leoboudv

3 comentarios:

zaqueo dijo...

Mi enhorabuena por su doctorado y
mi deseo de que dé a la caza alcance.

Alfonso Gª. Nuño dijo...

Gracias.

mrswells dijo...

O sea..que ya estas doctorado?
Enhorabuena!

Lo del post de hoy...tiene mas razon que un Santo!