martes, 17 de febrero de 2009

El Mesías de Händel XXXIV


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"...pero sobre ti amanecerá el Señor, su gloria aparecerá sobre ti" (Is 60,2). Nosotros creemos que vemos. El hombre se ha acostumbrado a las tinieblas, cree que lo normal es ver las cosas tal y como las percibe ahora, cuando debería de captarlas con la luminosidad que tenían en el Paraíso. Y necesita que le hagan ver que no ve.

La salida del Edén, del estado de comunión con Dios y toda la realidad, no trajo consigo una intelección meramente creatural, porque somos para la divinización y la sin-unión, el vivir no puramente para Él, nos da una realidad deformada y fragmentada, desnuda de su verdad más honda. 

Las cosas no son solamente obra de Dios, sino que las hizo para ayudarnos en nuestro destino de divinización. Cuando ponemos las cosas en otra finalidad, no las vemos simplemente en su nuda realidad; las conocemos deformadas y oscurecidas por el fin con que nuestra soberbia les quiera dar sentido.

Creíamos que era así la realidad, pero, por gracia, caemos en la cuenta de que lo vemos entenebrecido por nuestro pecado. Si oscurecemos lo creatural, ¿cómo vamos a hacer que tenga la iluminación supracreatural que nos lo devuelva en su verdad?

Pero Dios va a amanecer desde lo alto. No es que nosotros hayamos subido hasta Él y lo hayamos traído a nosotros; amanece. Ni es un sol que venga desde nosotros; amanece de lo alto.

Luz increada que nos da la verdad de las cosas y de nosotros mismos, luz increada que lleva nuestro conocimiento más allá de él mismo. Luz increada, que no va a iluminar desde fuera, sino que va a ser una iluminaria encarnada, formando parte de la naturaleza y de la historia. Luz increada que no solamente nos elevará el entendimiento para que conozcamos lo que ella ilumina, sino para que ella misma también sea conocida.

4 comentarios:

Mónica dijo...

M- n -IHS XXL siente ser tan repelente ,R2c2
Pero tas alargao musscho
El post de hoy se parece a una la trilogía de guerra las galaxias (pero sin guerras) ,
Mi pequeña cabecita va ha estallar si piensa cosas tan abstractas y pronto tendré que recurrir a un orfidal para poder conciliar el sueño
Haber, si el evangelio de San Juan dice lo mismo que usted pero en un vérsículo . XXXIV entradas de emoción desbordada ...cuanto mejor una frase como ...
"En el principio era la luz" ....y ahí ya estás en la luz

Alfonso García Nuño dijo...

Tienes razón. Lo mío son palabras. Lo de S. Juan es la Palabra.
Como respuesta, también he añadido una imagen que alegre la púmblea entrada de la no menos fatigosa serie.

zaqueo dijo...

En el evangelio de hoy nos cuenta S. Marcos la curación del ciego en Betsaida. Es curioso como Jesús se lo lleva de la mano al descampado, a solas, y allí le hace capaz de la luz, le da la fe, poco a poco, en dos tiempos.

Sólo por la fe seré capaz de "ver".

Koobi-fora dijo...

Tomar orfidal para dormir.... les damos una excesiva confianza a los médicos, nos creemos que esas medicinas son inofensivas, y no lo son en absoluto.
Tengo un familiar que tomó orfidal durante muchos años, y ahora, nosotros, su familia sufrimos las consecuencias de la resaca de ese medicamento.

Hay un salmo, no recuerdo cual es, que dce algo así como: después de hablar contigo Señor puedo dormir tranquilo...en eso debemos basarnos los cristianos, en una conciencia limpia, en un despedirnos de Dios antes de dormir, y dormiremos bien en general. Y si un día no dormimos, no pasa nada. Pero todos esos medicamentos como antidepresivos, ansiolíticos, somniferos, son peligrosisimos, y los recetan los médicos como el que receta una aspirina.
En fin, no se puede hacder nada. bye, bye.