lunes, 1 de noviembre de 2010

Antífona de comunión TO-XXXI.2 / Juan 6,58

El Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre; del mismo modo, el que me come vivirá por mí –dice el Señor (Jn 6,58).
Jesús, el Hijo eterno del Padre, ha querido gustar la condición de criatura haciéndose hombre. Y lo ha hecho para ser el enviado al mundo que nos muestre la intimidad divina y nos salve. No solamente para que no estemos en la enemistad de Dios quedándonos en una felicidad meramente natural. No le es suficiente al Padre acogernos de nuevo en la casa como a un jornalero nada más, sino que quiere reincorporarnos a la vida propia de un hijo.

Pero ese retorno a la casa del Padre no está a nuestro alcance, no podemos caminar hacia ella por nosotros mismos sin más. Ciertamente es un camino que tenemos que realizar, pero, a la par, es un ir en los hombros del Buen Pastor. Es por medio de Cristo como podemos entrar en la intimidad de la vida trinitaria.

En la Eucaristía, Jesús se nos ofrece como el único mediador entre Dios y los hombres. Por Cristo, empezamos a participar de la vida trinitaria gracias al Bautismo y, en la Eucaristía, quienes se alimentan de Él alimentan esa participación en la vida divina. Comer el Cuerpo de Cristo es comer a todo Jesús, alimentarse de Cristo es alimentarse con todo lo que es Él, hombre y Dios, y con todo lo suyo. Vive por Cristo quien se llena de su palabra, de sus gestos, de sus hechos, de su voluntad,... de su muerte y resurrección. Y todo lo de Jesús no lo encontramos plenamente al margen de Él, de su Cuerpo y su Sangre.

Comerle a Él es vivir ya divinamente por Él aquí y ahora. Y es acrecentar la esperanza en vivir eternamente esa vida ya terrenalmente comenzada a vivir. Jesús nos injerta en la vida trinitaria, por el Hijo somos hijos.

5 comentarios:

nerea dijo...

Estoy meditando la antífona, gracias.

¡Qué foto más bonita!Las gotas de lluvia parecen cristales sobre las hojas verdes,si hubiera un concurso de fotografía otoñales yo la presentaba.

Mónica dijo...

padre Alfonso , escríbanos algo más sobre la vida TRinitaria , que casi no estamos formados en este misterio

mrswells dijo...

Don Alfonso!! , a mi me ha gustado mucho la frase final: 'por el Hijo somos hijos' quiza porque tengo una coincidencia parecida en esta tierra. Coincidencias o metaforas que no lo son o que se hacen realidad : sorprende el hecho de que este sacerdote que en sus charlas hablaba de filosofia , conocimiento y fe y como pasar de una vida a otra y para esto usaba las palabras 'subir a la cima' y luego resulta que murio en una cima, su metafora se hizo verdad.

Pues eso me pasa que ultimamente me esta pareciendo que es como si, desde lo escondido, alguien te estuviera dando demasiadas claves para que lo encuentres, por poner una metafora: como cuando mis hijos se esconden y aburridos de esperar que los encuentres empiezan a dar pistas de su paradero..pues esa es mi metafora de 'por el hijo somos hijos' pero es verdad
como decirle a la gente que la Eucaristia no es una metafora sino que es Verdaderamente Verdad??, Y Ese creo que es Tu Mensaje, tu vida: Cristo y Tu, porque eres Sacerdote..

Alfonso Gª. Nuño dijo...

Se hará lo que se pueda. De todas formas, de modo indirecto, se van diciendo cosas.

nerea dijo...

Espero que su paternidad se encuentre mejor de su resfriado.
Cuidese que le echamos de menos.Dios lo bendiga.