domingo, 14 de noviembre de 2010

Antífona de comunión TO-XXXIII.2 / Marcos 11,23.24

Yo os aseguro que todo cuanto pidáis en la oración, creed que ya lo habéis recibido y lo obtendréis (Mc 11,23.24).
Si no es Dios quien me pone en poder creer, no puedo creer. Puedo rechazar el creer solamente con mis fuerzas, pero creer sobrenaturalmente no puedo, si no es Dios el que me da el poder. De modo que creer, lo que se dice creer, solamente puedo aquello para lo cual Dios me da el poder creer.

Una de las tentaciones que Jesús padeció en el desierto fue manipular el poder de Dios por medio de sus promesas (cf. Mt 4,6). También lo sería para nosotros intentar imponerle a Dios, por la oración, lo que desde nosotros mismos se nos pueda antojar. ¿Cómo creer haberlo recibido de Él, si no creemos en su omnipotencia, es decir, que cuanto quiere lo hace?

La oración, si es tal, es esperanzada; y, en la medida que lo es, es oración. Esperamos aquello de lo que se nos ha dado ya un anticipo. Si nuestra oración es movida por lo que hemos pregustado del querer de Dios para nosotros, entonces nuestra oración "tanto alcanza cuanto espera" (S. Juan de la +).

En nuestro bautismo, se nos ha dado el anticipo de la vida eterna, vivimos pregustando la divinización. Si antes de comulgar, pedimos, movidos por sus promesas, recibir al Hijo de Dios, creamos en la fidelidad de Dios a sus promesas y en su omnipotencia, que no solamente está Jesús presente, sino que también se me quiere dar en totalidad. Entonces lo recibiremos y, al comulgar, también crecida esperanza en el cielo.

7 comentarios:

mrswells dijo...

D. Alfonso mwe deja enlazarle su articulo de NEWMAN A MI BLOG??

Gracias, he rezado por ello, para que diga que si

ji
ji

Mónica dijo...

Siempre que pedimos o deseamos algo bueno es porque Dios ha puesto este deseo secretamente en nuestro corazón, por eso con la petición ha de veir el agradecimiento por la certeza d que Dios nos concederá lo que la fe nos pide desear o pedir .
Yo hoy os pido por la conversión nuestra y de todos los que nos hacen la vida difícil , estuve en el Valle de los Caídos, en misa de doce y me dí cuenta de que todos y cada uno necesitamos conversión... y mansedumbre

una madre agradecida dijo...

Mónica, ayer gracias a tí, tuve el privilegio de participar en la celebración de la misa dominical con los monjes, junto a miles de personas, bajo la niebla que se posaba sobre el santuario.

Pedí por todos los que gracias a sus esfuerzos nos dieron la posibilidad de celebrar la Eucaristía bajo la boveda celeste y agradecí el silencio, el recogimiento y la piedad de todos.
Creo que el próximo domingo nos van a dar otra oportunidad.
¿Te animas? Me encantaría ir contigo.

Alfonso Gª. Nuño dijo...

¡Qué detalle, Mrs. Wells! A pesar de que podrías hacerlo por ser un artículo público, me pides permiso. Por supuesto que puedes poner el enlace y gracias por la cortesía.

Sobre el comentario de "una madre agradecida", espero que no se convierta esto en una página de... citas :)

Por cierto, he estado unos días en la Trapa del Hno. Rafael y, como Dios me mima mucho, me pidieron los monjes que presidiera la misa de ayer domingo. ¡Qué regalo! ¡Y cómo se ve dónde está la verdadera humildad! Son ellos los que me tienen que predicar, son ellos los que tienen que enseñarnos. Y tienen tanto que decirnos que lo hicieron con ese gesto: el camino al cielo pasa por la humildad.

mrswells dijo...

D. Alfonso, despues de mi comentario, diga Ud la ultima palabra, que no es por eso que lo hago. Es por lo que dice de la humildad que tiene tanta razón, que desde que nos ha dado a todos por hacernos telepredicadores en la red..habiendo todos estos santos sin decir una palabra. Y el silencio de una persona a veces traspasa mucho más, pero es que cuando un@ se da cuenta que Dios ama así (a un@) es muy difícil ser humilde y guardarselo...

Yo pronto cerraré el blog de Wells, porque en principio era anónimo y no veo que bien hace a nadie sabiendo que soy yo, es como impudico. Y Jesús debe decir, como mi abuela: 'con amigos como tu no necesito enemigos' pero lo que la gente ve es que a El no le da ningun apuro que gente asi como yo trajine con asuntos suyos. Eso es Su humildad

Como la suya, que ademas de blog de citas es de consejo terapeutico, taller de literatura..etc
Asi que...contadme si vais o no el domingo
Y no por mail

Alfonso Gª. Nuño dijo...

Y la humildad pasa por el propio conocimiento. Que no es cuestión de razonamientos o auto-etiquetarse. Es cobrar experiencia, a través de los acontecimientos de la vida, de nuestro real tamaño. ¿Y cómo? Un verdadero maestro, lo sabe enseñar. Como aperitivo, en el segundo capítulo de las primeras moradas de Sta. Teresa, del número 8 en adelante.

Mónica dijo...

Pidamos entonces que a todos llegue el Bautismo