miércoles, 21 de enero de 2009

Hacia el fin de la patria potestad

En Cataluña, andan con un anteproyecto de Ley de Derechos y Oportunidades de la Infancia. En él, se baraja la posibilidad de que un juez pueda permitir, contra la voluntad de los padres, que aborten niñas con 16 años o más. No voy a entrar en si tiene o no competencias la Generalidad, entre otras cosas, porque, en el estado comatoso de la Constitución, esto es una discusión casi estéril.

De seguir esto adelante, hay dos cosas muy alarmantes. Por un lado, otra puerta más abierta a la carnicería del aborto, con el doble crimen de matar personas y de deshumanizar niñas. La idea, por cierto, es iniciativa de las clínicas abortistas. Es decir, un engranaje más en esta sanguinaria maquinaria de hacer dinero.

La otra cuestión es la pérdida paulatina de la patria potestad en favor del Estado. En la educación, por ejemplo, esto es sumamente claro. Los padres, más que el deber y el derecho de educar a los hijos, tienen el deber de pagar su estabulación para que el Estado pueda gestionar granjas masificadoras de seres humanos. Cuanto mayor sea la despersonalización, más fácil será el moldeamiento social y el negocio.

En el tema sexual, el proceso de animalización es claro y creciente. La guinda está en que cualquier posible referente moral desaparezca. Si los padres son un estorbo para abortar, lo mejor será quitarlos de en medio. Con el padre del futuro niño ya lo hicieron hace mucho tiempo. Éste es el primer derecho que se usurpa a los nascituros; sean o no finalmente abortados, de entrada no tienen padre. Solamente ella tiene derecho de vida y hacienda sobre la pobre criatura; responsabilidad, al parecer, ninguna. Ésta se debe de adquirir cuando se decide seguir adelante con el embarazo.

Ahora las niñas van a tener un nuevo derecho y oportunidad: poder prescindir de sus padres cuando quieran abortar. Si al juez, es decir, al Estado le parece oportuno. No quiero ser profeta, pero, al paso que vamos, a base de cargar negativamente la figura de los padres -en este caso como coartadores de la libertad de la niña- en una dialéctica de lucha de clases -jóvenes contra mayores, padres contra hijos- terminarán siendo una figura reducida a la procreación; mientras las manufacturas de los laboratorios no sean más baratas. De lo que no se librarán será de pagar las facturas.

¿Tan dormidos estamos que no acabamos de despertar?

1 comentario:

Mónica dijo...

Una historia real:
Mi tía quedó embarazada a los catorce de su novio , estudiante de medicina y la mamá de mí tía la mandó a una granja por un año hasta que dió a luz y dió a la niña en adopción ,
mi tía quería a su hija pero acató las órdenes .
Después se casó con el estudiante que no tenía idea de haber sido padre y se lo contó todo
Tuvieron dos hijos más , una chica que jamás pudo levantarse de la cama , era ciega y no hablaba , sólo cuando la pinchaban la inyección de turno decía
¡PAPá! y su padre lloraba de emoción cada vez que su niña le reconocía . Murió con 22
El segundo hijo era un adonis que se hizo dentista y se caso y divorció y volvió a casar con una mujer en Chicago , ella teía un hijo de unos quince y le llevaba a él unos veinet años , era casi su madre .
El dentista murió de muerte súbita sin hijos propios.Tenía treinta años.

Mis tios se ven , mayores , ancianos y huérfanos de hjjo e hija , pero SABEN que tienen a su primera hija , son las mejores personas del mundo y no creen que deban buscarla , pues no saben cómo ...pero la existencia de esta mujer a la que no han visto nunca les hace vivir día a día