
Os aconsejo la lectura de este artículo que me han publicado en LD sobre una biografía de Juan Pablo II.
...cum dilatasti cor meum
Dios es amor, y quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él (1Jn 4,16).
Señor, mi roca, mi alcázar, mi libertador; Dios mío, peña mía (Sal 18,3).
La Bestia procura extender su poder sobre un ámbito de carácter global (Ap 13,7 […]) para construir un gobierno expansivo, universal, de tipo imperial; desea convertir el Estado en razón originaria y principio moral de la vida humana. El "gran Dragón rojo" –que entrega su exousía megále [gran poder] al theríon [bestia]– ejerce su influjo mediante el extravío de toda la humanidad […]. Su protagonismo es de carácter disuasivo y engañoso y su rol fundamental se relaciona con el "antagonismo". La Bestia actualiza, en el nivel de la historia, la exousía [poder] de origen demoníaco. Es un "poder" desacralizador e idolátrico. Las acciones que realiza llega[n] a su punto culminante al provocar el acto de adoración que la "humanidad" tributa al drákon [dragón] y al theríon [bestia]. De este modo, pretendiendo emular a la divinidad, la Bestia falsifica la experiencia religiosa y atrapa a la humanidad en una engañosa fascinación por una exousía [poder] para ella irresistible.
El Señor es mi luz y mi salvación: ¿a quién temeré? El Señor es la defensa de mi vida: ¿quién me hará temblar? Ellos, mis enemigos y adversarios, tropiezan y caen (Sal 27,1-2).