martes, 7 de julio de 2009

La encíclica de Cristiano Ronaldo

Lo mejor que puedo decir de la nueva encíclica del Papa, Caritas in veritate, es que no la suplantéis por comentarios, por sesudos y buenos que sean. No deleguéis en nadie, leedla. Y, cuando lo hayáis hecho, entonces contrastad vuestra lectura con la de otros o preguntad por lo que no hayáis entendido; pero no antes. Si no eres capaz, acaso sea porque lo que necesitas, antes que la encíclica, es catecumenado. Un cristiano que haya madurado y formado su fe está capacitado para entender una encíclica del Papa. No como un teólogo profesional, seguramente habrá cosas que se le escapen -también se le escapan a un doctor en teología algunas cosas-, pero la lectura directa es insustituible. Si uno no es capaz de filete, entonces es que tiene que madurar; no que le den la madurez travestida en alimento digerido por otro, sino que humildemente, como un catecúmeno con otros catecúmenos, se ponga en manos de quien le enseñe a crecer para que llegue un día en que pueda comer buenos chuletones.

Pero ayer leí otra encíclica, una carta circular que envió Cristiano Ronaldo al mundo. Más de 80.000 personas para su presentación como nuevo jugador del Real Madrid, retransmisión en directo por televisión y radio, portadas y artículos en periódicos, etc. Sobre su fichaje se ha escrito mucho y sobre la presentación de ayer también. No digo que no tengan razón algunas de las cosas que se han dicho sobre esto, pero no me satisfacen. Y ayer sorprendido me preguntaba por qué, por qué este fenómeno. Y sentí en esas masas una verdad profunda e indiscernida por ellos, no se resignan a morir.

No es que se resistan a la muerte biológica, es que sienten una profunda sed y no quieren morir deshidratados. Y unos van para no sentir, para anestesiarse, para no oír el ansión congojoso de eternidad; otros, buscando un sucedaneo de divinidad, algo que les dé sensación de hartura, que al menos los engañe y les haga creer por algún momento consuelo por haber nacido y sentir que mueren de sed. Y si tienen esa sed de que habla el Salmo 42, "como busca la cierva corrientes de agua así mi alma te busca a ti Dios mío", si tan viva la palpan que corren tras cualquier apariencia de eternidad, entonces hay mucha esperanza. ¿A qué les invitamos?

1 comentario:

David J. Santos dijo...

De acuerdo en lo de CinV. Mejor leer el original.

En cuanto a lo de Cristiano Ronaldo. Mucha gente ansía "ser parte de" cualquier cosa que salga en la tele. Otro ejemplo.