miércoles, 4 de marzo de 2009

Las firmas de Europa Laica I

La asociación "Europa Laica" ha recogido 25.000 firmas para pedir "una separación real y efectiva entre las organizaciones religiosas y el Estado". No son muchas las personas que respaldan esta petición, si la comparamos con otras iniciativas de este tipo; a las que, por cierto, poco caso se les hizo. Pero la razón no se define por el número de firmas. Desde luego lo de la separación de las confesiones religiosas -mejor que organizaciones- y el Estado parece razonable.

Esta petición se desglosa en unos puntos: "La eliminación de la financiación de las iglesias con dinero público. La exclusión de la enseñanza de la religión confesional en la escuela. La derogación del Concordato y de los Acuerdos de 1976 y 1979 entre el Estado Español y la Santa Sede, así como la Ley de Libertad Religiosa de 1980. La elaboración de una ley orgánica que desarrolle el derecho a la libertad de conciencia".

Vayamos por pasos contados. Pasos que, por supuesto, tal y como los doy, son más que discutibles, pero son cosas que hay que pensar, porque son asuntos que nos definen mucho.

Propiamente no cabría hablar en la actualidad de financiación de las confesiones religiosas -no todas son iglesias- por parte del Estado. Pero esto no debería de ser un parapeto tras el que esconderse. Los peticionarios son tímidos, deberían de pedir más. Que se acabe con las subvenciones a todo tipo de grupos, asociaciones o negocios, tales como sindicatos, partidos políticos, cine, ONGs varias, etc. Que se devuelva ese poder económico a la gente, con la consiguiente rebaja de impuestos, y que los ciudadanos decidan directamente qué quieren subvencionar y qué no; esto sería votar todos los días con el bolsillo. Todo esto dicho grosso modo sin perjuicio de las matizaciones necesarias.

Centrándonos en la Iglesia. En EE.UU., por ejemplo, o en la Roma de la época de S. Pedro no había el sistema español y tanto hoy como entonces la Iglesia ha podido salir adelante. Nuestro sistema, creo, nos hace dependientes del Estado, por poco que haga éste, pues tramitar las cruces de la declaración de la renta es una dependencia. A lo que hay que añadir subvenciones para arreglos de tejados, restauraciones de retablos, etc.
La Iglesia en España necesita, nunca me cansaré de repetirlo aunque resulte pesado, de un gran realismo. Sin tanto andamiaje estatal, los medios materiales serían más proporcionados a la vida real de la Iglesia y, por ello, también serían más expresivos de quiénes somos realmente. Quedarnos solos, sin alforja ni pan ni dinero (cf. Lc 9,3), sin que nos apuntale de ningún modo el Estado, probablemente nos de un poco de miedo, pero nos acercaría más a vivir confiados en la providencia divina.

¿Qué no podríamos, por ejemplo, mantener todo el patrimonio artístico? No creo que ésta sea la misión más importante de la Iglesia. Hay veces que nos convertimos en esclavos de los medios. Es más importante la libertad para que el anuncio sea lo más incondicionado posible. De nuestra parte, tenemos que hacer para que nuestros medios sean también manifestación de nuestra confianza en Dios.

Ante este tipo de peticiones, solemos ponernos a la defensiva y, acaso, debiéramos tomar la delantera. Esto, por sí mismo, me parece que haría mucho más que muchas campañas de promoción y mejora de imagen.

Habrá que continuar otro día con el siguiente punto de esa petición.



3 comentarios:

Mónica dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
zaqueo dijo...

¿Donde hay que firmar?

Mónica dijo...

No hay que firmar en ningún sitio , basta con darse cuenta del juego sucio y de las consecuencias , pero hacer humor también puede ayudar