miércoles, 27 de mayo de 2009

Para que no me aborten ni te aborten


Ya estoy de regreso. Me remito a mi artículo homónimo de Libertad Digital. Si queréis dejar algún comentario sobre él podéis hacerlo aquí.

3 comentarios:

mrswells dijo...

Que si es reversible la edificación de ese Estado animal irracional del que hablas? Pues permiteme ser sólo intuitiva (además de optimista), que edificios mas grandes se han resquebrajado..Una vez vi un programa de termitas, no estaban co-ordinadas, hacian lo suyo, ser termitas y en un momento dado lograron ahuecar una casa hasta derrumbarla. Los hombres son por naturaleza libres y racionales y sociales.siempre habra muchos/as siendo ellos mismos, formando sus familias, escribiendo las cosas claras como tu..Creo que cabe el optimismo, siendo realistas

Alfonso Gª. Nuño dijo...

Así es, Mrs. Wells, se puede acallar, hasta cierto punto, lo que somos, pero no anularlo del todo. Y además Dios, en todo esto, ha decidido tomar partido por los seres humanos.

David J. Santos dijo...

Inmejorable dictamen: "La afirmación pone también en claro que la generación de la semi-ministra ya está bastante macerada por una educación perfectamente pensada para el fin que pretende. Las posteriores serán aún peores, pues estos fenómenos suelen ser cumulativos. Y no es que sea una persona inculta, no se trata de que los universitarios tengan faltas de ortografía o abunden en la ignorancia. Con todo lo grave que esto sea, es solamente el síntoma de algo peor. Nos estamos instalando, si no lo estamos ya, en la irracionalidad."Sólo añado que esta irracionalidad no resulta, en general, vergonzante, pese a que a algunos nos parezca vil. De hecho, encuentro que denunciar esa vileza es la única forma de protesta que nos queda.